
En Sarchil, Huehuetenango, el agua no llega por tuberías. Para muchas familias, eso significa bajar al río y subir tinajas pesadas. Ahí vive Everaldo, pastor y papá, un hombre que decidió creer que Dios podía traer algo mejor.
Su sueño era simple, pero enorme: tener agua potable en casa. Con el acompañamiento de i58, fe y mucha determinación, cavó un pozo y hoy extrae agua limpia para su familia. Pero el Pastor Everaldo entendió algo clave: lo que Dios le da no es solo para él. Por eso, comparte el agua con su comunidad.
Recientemente instalaron tinacos en un terreno frente a su casa, con la visión de bombear agua hasta ahí para que las familias ya no tengan que ir al río, sino simplemente acercarse y tomar agua limpia. Gracias a una donación de Iglesia Vida Real.tv, el sistema de bombeo está por completarse. Muy pronto, esta comunidad dejará de cargar agua desde el río y podrá acceder a un recurso que transforma vidas. A través del desarrollo comunitario, queremos que más familias sean bendecidas y conozcan que Jesús es el Agua de Vida.