
Cuando la respuesta tarda, lo que sostiene nuestra oración no es lo que Dios hace, sino saber quién es Dios.


2 Y Él les dijo: «Cuando oren, digan: “Padre, santificado sea Tu nombre. Venga Tu reino. 3 Danos hoy el pan nuestro de cada día . 4 Y perdónanos nuestros pecados, Porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben . Y no nos metas en tentación”». Lucas 11:2-4 NBLA
Jesús nos enseña que la oración no comienza con qué pedir, sino con saber a quién nos acercamos. «…Su Padre sabe lo que ustedes necesitan antes que ustedes se lo pidan». Mateo 6:8 NBLA
5 También les dijo: «Supongamos que uno de ustedes tiene un amigo, y va a él a medianoche y le dice: “Amigo, préstame tres panes, 6 porque un amigo mío ha llegado de viaje a mi casa, y no tengo nada que ofrecerle”; 7 y aquel, respondiendo desde adentro, le dice: “No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados; no puedo levantarme para darte nada”. 8 Les digo que aunque no se levante a darle algo por ser su amigo, no obstante, por su importunidad se levantará y le dará cuanto necesite. 9 Así que Yo les digo: pidan, y se les dará; busquen, y hallarán; llamen, y se les abrirá. 10 Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. Lucas 11:5-10 NBLA
9 »Así que Yo les digo: pidan, y se les dará; busquen, y hallarán; llamen, y se les abrirá.» Lucas 11:9 NBLA
“El hecho mismo de que Dios ponga una carga de oración en nuestro corazón y nos impulse a perseverar en ella es, a primera vista, evidencia de que Él tiene el propósito de conceder nuestra petición.” - Kent Hughes, Disciplinas de un hombre piadoso
1 También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar, 2 diciendo: Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. 3 Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario. 4 Y él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo a Dios, ni tengo respeto a hombre, 5 sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia. Lucas 18:1-5 NBLA
6 Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. 7¿Y acaso Dios no hará justicia a sus
escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles? 8 Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?Lucas 18:6-8 NBLA
Perseverar es no saber qué hará Dios, pero seguir confiando en quién es Él.
Perseverar no es nunca cansarse; es que, cuando las fuerzas se acaban, la respuesta no llega y el corazón quiere rendirse… aun así, volvemos al Padre.
